Es una variedad de la sopa de ajo clásica y uno de los platos más típicos y populares de nuestra gastronomía. Gracias a sus ingredientes, tiene un aporte importante de proteínas y grasa además de una fuente de hidratos de carbono complejos por parte del pan, y de vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes por parte de la cebolla.
Sopa castellana
Ingredientes (para 4 personas)
200 gr. de pan de hogaza de dos días
½ dl. de aceite
4 dientes de ajo
4 huevos
50 gr. de guisantes desgranados
4 lonchas de jamón veteado
4 yemas de espárragos
1 cucharadita de pimentón dulce o picante
¼ l. de agua
Sal
En una cazuela de barro al fuego, doramos en el aceite los dientes de ajo, pelados y enteros. Una vez dorados, retiramos y los machacamos con el pimentón. En otra cazuela de barro, colocamos el pan cortado en sopas finas, lo cubrimos con el agua añadiendo el majado y ponemos el punto de sal. Dejaremos hervir a fuego lento añadiendo también los guisantes.
Cuando los guisantes estén prácticamente tiernos, separamos la sopa en cuatro cazuelas individuales, escalfamos en ellas los huevos y colocamos encima la loncha de jamón y una yema de espárragos.
Terminamos este plato al fuego hasta que cuaje el huevo.