Con el frío son sumamente apetecibles las sopas, la reina sigue siendo la de ajo, por supuesto, le sigue en preferencia su enriquecida hermana la zurrukutuna, casada con un nuevo potentado: el bakalao.
Tan habitual en la gastronomía vasca, el bakalao tiene un contenido muy bajo y aporta una elevada cantidad de proteínas de alto valor biológico. Su carne supone una importante fuente de minerales, principalmente de potasio, fósforo, sodio, calcio y magnesio. También aporta vitaminas liposolubles A y E, e hidrosolubles (B1, B2, B3, B6 y B12).
Tradicionalmente la zurrukutuna se suele hacer en cazuela de barro y su primera receta vasca según los antepasados, era una especie de sopa de ajo ligera y muy fácil de sorber.
Zurrukutuna

250 gr. de bakalao
½ pimiento verde
3 pimientos choriceros
½ barra de pan de sopa
8 dientes de ajo
1 cebolla
1 l. de caldo de carne
½ l. de agua
Aceite
Ponemos un puchero en el fuego con unas 5 cucharadas de aceite. Pelamos los dientes de ajo y los echamos enteros en la cazuela para que se doren.
Picamos la cebolla y los pimientos añadiéndolos. Debe rehogar bien. Una vez esté todo dorado, agregamos el bakalao ya desalado y desmigado, y también la carne de los pimientos choriceros que previamente hemos remojados y troceado.
Añadimos el pan de sopa bien picado, y echamos el caldo de carne y el agua dejando hervir a fuego lento durante 25-30 minutos.
Y…. Buen provecho!